Kenia – Turkana - Nacho Castellano
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Turkana

Llegar a Turkana desde Madrid lleva su tiempo. Son muchas horas de vuelo, y algunas muy peculiares como el último tramo en un pequeño avión de hélices.

Y nada más llegar, una imágen de serena y amable bienvenida. Sentir que alguien te espera, hace que desaparezca el cansancio.

Las hermanas misioneras sociales de la Iglesia, viven por y para su carisma. Que es ayudar a los que más lo necesitan.

En un lugar de terrible clima de sequía y poca vegetación, pero hermoso y esperanzador.

El centro San Patricio para niñas huérfanas o abandonadas que regentan las hermanas, te reciben con amor y con cariño…

Con sonrisas…

Con impaciencia…

Con curiosidad…

Con asombro.

Y vas descubriendo Turkana atravesando aldeas…

Recorriendo caminos de arena…

Cruzando ríos secos en los que buscan afanosamente agua…

Deteniéndote para conversar…

Descubres a la población Turkana…

A sus niños y a sus mayores.

Sus juegos…

Sus tareas…

Sus maneras de relacionarse y sus soledades.

También la comunidad médica de Madrid, se implica en esta región del mundo. 

Oftalmólogos, traumatólogos, médicos de familia, enfermería etc… Se implican y regularmente organizan campañas para hacer revisiones oftalmológicas a la población y operar sus deteriorados ojos, devolviéndoles la vista.

No se puede expresar con palabras la felicidad que sienten cuando vuelven a ver a sus seres queridos. Pero la realidad de los hospitales te impacta, y la dureza de las cifras de los que no llegan al día siguiente, especialmente los niños, te abofetea.

Pero en el momento que llegas a la escuela, te invade una sensación muy familiar.

Al fin y al cabo en un colegio los códigos son compartidos en todo el mundo, y te permiten reflexionar sobre Turkana con otra mirada. Con la mirada de la experiencia. Encuentras la razón de la vida, la infancia. Que es sonrisa, que es cariño, que es limpia y honesta.

Te emocionas viendo los “pupitres”, las “pizarras”, el “comedor”, el “patio de recreo” y sientes que estás en tu sitio. Junto a los MAESTROS. 

 

Esto es un pequeño recorrido que da una idea del gran sentido que tiene acercar los mundos a través de la educación. Entiendes que tradición y educación no solo son compatibles si no que son complementarias.

Y que sin duda el único camino para que las diferencias y las desigualdades se minimicen para siempre, es la educación. 

Seamos curiosos y comprometámonos con la tarea.

 

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